¡Los veinte son una estupenda edad! Dicen que cuando tienes veinte años eres capaz de experimentar y hacerlo todo. Esto es cierto, pero también es cierto que los veinte es la edad que te debe preparar para tener la estabilidad que necesitas cuando cumples treinta años. Si aún estás dentro de los gloriosos veinte años, todavía estás a tiempo de llegar a los 30 con buen pie en tus finanzas personales: ¡conoce las metas que debes trazarte!

 

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#1. ¡Cuando tenga treinta tendré cero deudas!

 

Cuando tienes veinte años quieres tenerlo todo y comprarlo todo. Lo ideal es no ser un comprador compulsivo y es que a tus treinta no querrás llegar con una deuda impagable.

 

No cometas tampoco el error de sacar un préstamo para pagar las deudas de tus tarjetas de crédito. Lo ideal es evitar los gastos compulsivos y usar sólo el efectivo destinado a los gustos extras que te darás cada mes.

 

#2. Cuando tenga treinta sabré qué crédito me conviene

 

Es normal que a lo veinte te emociones con tu primera tarjeta de crédito, pero debes controlar tu alegría y es que no todas las tarjetas te convienen.

 

Aprende a elegir el mejor banco para este beneficio. Esto te servirá de mucho cuando llegues a los treinta y quieras buscar entidades financieras para pedir tu primer crédito vehicular, crédito hipotecario, etc. ¡Ya sabrás cómo elegir al mejor!

 

#3. Cuando tenga treinta habré administrado bien mis ingresos

 

Desde pequeños nuestros papás nos enseñan a administrar nuestras propinas. Esto se sigue aplicando cuando trabajamos y ganamos un sueldo. Es importante seguir siendo buenos administradores para tener bienes futuros.

 

Conoce cuánto puedes ahorrar cada mes y no toques el dinero que has destinado para tus metas. Si quieres aumentar tus ingresos y liberarte de trabajar para otros, una buena meta para iniciar tus treinta es tener tu negocio propio.

 

#4. Cuando tenga treinta ya sabré cómo evitar gastos compulsivos

 

Te empezarás a educar en esta tarea durante tus veinte años. Compra solo lo que necesites y con dinero en efectivo. Usa solo las tarjetas de crédito cuando estas te den un beneficio adicional. (como cuando comprar con ellas tus víveres del mes te sale más barato que en efectivo), pero nunca para acumular deudas innecesarias. Cada vez que quieras comprar algo, pregúntate si realmente lo necesitas, si la respuesta es no, sigue caminando y no mires atrás.

 

#5. Cuando tenga treinta estaré en el puesto laboral que quiero

 

 

¿El trabajo que tienes ahora no te satisface? Es importante que te traces metas también en este aspecto y es que si no estás a gusto con tu puesto laboral, ni con tu sueldo será bueno que busques mejorar tu posición con los años.

 

No solo esperes a llegar a los treinta para tener el control de tu vida y de tu dinero. Cualquier momento es bueno para ser el dueño de tus finanzas personales