Las  deudas que tenemos a cuestas suelen ser un dolor de cabeza y un problema para nuestras finanzas personales, en especial cuando se tiene más de una y con diferentes bancos o entidades financieras. Cuando las deudas se vuelven un dolor de cabeza, opciones como la consolidación de deudas suelen ser atractivas para recuperar cierta estabilidad.

 

Conoce lo que debes y no debes hacer si te has decidido por consolidar deudas:

 

NO elijas el primer banco que te ofrezca la compra de deuda

 

Un error común es dejarse guiar a ciegas por una entidad financiera. Lo ideal cuando se quiere optar por la consolidación de deudas es evaluar las diferentes tasas de interés que te ofrecen los bancos por comprar las deudas que tienes.

 

Lo ideal sería que elijas aquella que te ofrezca la menor tasa de interés, para que no termines pagando en total más de lo que debes actualmente.

 

SIEMPRE pregunta cuál es el valor del TCEA

 

Igual que cuando sacas un préstamo y eliges el que tiene la menor Tasa de Costo Efectivo Anual (TCEA), lo mismo debes hacer cuando optas por la consolidación de deudas.

 

Muchos bancos querrán captar tu atención diciéndote que te cobran un interés bajísimo al mes, pero esto no es lo que debe importante, sino el valor del interés anual total, así sabrás que estarás pagando lo menos posible de interés por tu deuda.

 

NUNCA te retrases en tu pagos

 

Al elegir consolidar tus deudas, tus cuotas mensuales se reducen y tienes una única fecha de pago fija, por lo mismo, es más fácil programar el pago de tu cuota mensual. Procura no retrasarte para que no recibas cargos por moras ni intereses moratorios, al mes siguiente.

 

Por último, elimina de tu mente la idea de sacar nuevos préstamos hasta que esta deuda no se encuentre saldada, de esa forma podrás recuperar el equilibrio en tus finanzas personales.  

 

Lee también nuestro post: Lo que debes saber de la consolidación de deudas.