Nadie está a salvo de tener problemas con sus finanzas personales. A veces alguna emergencia hace que no podamos cumplir con nuestras responsabilidades a tiempo. Pero no pagar no es un lujo que nos podamos permitir con las deudas bancarias. Felizmente, el banco es consciente de estos “imprevistos” y nos ofrece dos opciones que, incluso quienes no tuvieron emergencias, pueden aprovechar. Refinanciar y reprogramar son dos alternativas que nos pueden ayudar a salir de apuros, conoce más de ellas.

 

 

   

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¿Qué es mejor refinanciar o reprogramar?

 

Lo ideal es reprogramar, aunque claro no todos tenemos la facilidad de optar por esta alternativa. La ventaja de reprogramar es que no dañas tu historial crediticio al solicitarla. Incluso si sabes negociar podrías pedirle al banco que reduzca un poco el porcentaje de intereses.

 

A diferencia de la reprogramación, la refinanciación sí daña el historial crediticio y es que al solicitarla empezarás a ser visto como cliente con problemas potenciales (CPP). ¡Nada bueno si quieres sacar préstamos en corto tiempo!

 

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Todo depende del momento

 

A veces el momento financiero en el que nos encontramos nos ayudará a decidirnos por una u otra opción. Lo ideal es que si la fecha de vencimiento de nuestro pago mensual no ha pasado nos acerquemos al banco para pedir una reprogramación.

 

Te pongo un ejemplo simple: si tenemos  como límite de pago el 30 de julio, una deuda que debemos pagar hasta el 30 de diciembre, al reprogramar el pago ya no será el 30 de julio, sino el 30 de agosto y las cuotas se extenderán hasta el 30 de enero.

 

Si la fecha de pago ya ha pasado su límite lo que tenemos que hacer es pedir refinanciar la deuda. Al solicitar este proceso volverás a ser evaluado por el banco para saber si eres o no apto para aquel. Te aconsejo que si vas a refinanciar vayas con un plan bajo la manga. Este hará saber al banco que tu situación es temporal y que pronto volverás a ser el buen pagador de siempre.

 

Un consejo

 

Apela a la reprogramación antes que a refinanciar. De esa forma no dañaras tu historial crediticio ni pagarás intereses más altos por tu deuda. Si tienes muchas deudas y no registras retrasos en ninguna, te aconsejo la consolidación de deudas.